Nacional

¿Y la justicia? En México, sólo el 3% de atacantes con ácido van a la cárcel

Por: Dulce García |

Las mujeres víctimas de un ataque con ácido, sustancias corrosivas o inflamables, son cada vez más en México, y resulta absurdo que aún no se cuente con un registro de cifras oficiales. En este sentido, la Fundación Carmen Sánchez cuenta al menos 28 víctimas de ataques con ácido en los últimos 20 años.

Si bien la cifra no es comparable con la de otros delitos, no es motivo para que sean invisibilizadas, ya que una víctima de ataque con ácido, es agredida con una elevada carga de odio, violentadas por su género, revictimizadas por el sistema al no impartirles justicia, ya que este delito ni siquiera está tipificado en el marco legal, y por ello, los agresores con ácido, sólo en el 3% de los casos, llegan a pisar la cárcel.

Elisa Xolalpa vive con quemaduras por ácido desde hace 20 años

Elisa Xolalpa es una mujer que vive con quemaduras por ácido perpetradas por su entonces pareja Javier Edilberto, quien cuando ella apenas tenía 18 años, la rocío con un garrafón con ácido, causándole quemaduras en el 40% de su cuerpo y rostro.

Durante más de la mitad de su vida, Elisa ha tenido que vivir con las secuelas del ataque, desde el aspecto físico, su salud se vio mermada, su estabilidad emocional e incluso su familia ha vivido las consecuencias, ya que su perpetrador es además el padre de su hijo.

Elisa relata que en 2001 ella decidió poner fin a la relación violenta que sostenía con Javier Edilberto, por lo que la llevó a San Luis Tlaxialtemalco, en la zona chinampera de Xochimilco, en la Ciudad de México, en donde la golpeó, la amarró a un poste, la torturó y le roció un garrafón con ácido.

Cuando Elisa logró desatarse, corrió para pedir ayuda, mientras su ex pareja, iba tras ella alegando que la arrojaría al canal para que nunca nadie más la encontrará, su intención era clara: quería matarla.

Pese a que ella denunció la agresión, su carpeta de investigación se extravió y por años, sobre el ataque con ácido e intento de feminicidio, su caso quedó encarpetado.

Finalmente, en agosto de 2019, Javier Edilberto la agredió nuevamente, y ella volvió a denunciar, y hasta febrero de 2021, fue detenido y 10 meses después, fue declarado culpable por violencia familiar y sentenciado a cinco años de prisión con la posibilidad de llevar el proceso en libertad si pagaba 30 mil pesos. Del feminicidio ni se habló en el proceso.

Elisa impugnó la sentencia y logró que la pena incrementara a 7 años, aunque por el intento de feminicidio de 2001, ni siquiera se le ha procesado, sigue impune.

Como el caso de Elisa podemos encontrar el de otras mujeres, que a través de los años siguen exigiendo a los impartidores de justicia que hagan su trabajo. 

Apenas el pasado martes, Luz Raquel Padilla murió luego de que su vecino la quemara viva rociando su cuerpo con alcohol y prendiendo fuego en un parque de Zapopan. Pese a que ella había denunciado amenazas y un ataque con cloro industrial previo a que la quemaran, la justicia no fue ni pronta ni expedita.

Con información de El Financiero y Redes sociales

Etiquetas

Artículos Relacionados

Back to top button
Close

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker