Seguridad

Muy lejos aún que en México haya justicia en casos de violencia vs mujeres

Por: Dulce García |

En los últimos ocho años, se han denunciado en el país ante las fiscalías de los estados 1.7 millones de casos de violencia extrema que llegaron a juicio como lesiones o violencia familiar, que por sus características, debieron ser clasificados como feminicidio en grado de tentativa.

Las investigaciones señalaron la presencia de golpes, quemaduras, estrangulamientos, lesiones con arma blanca o arma de fuego en contra de las mujeres. En estos mismo ocho años, solamente 781 de estos casos, fueron tipificados por la autoridad como feminicidio en grado de tentativa, debido a la falta de perspectiva de género en la administración de justicia.

Cerca del 70% de las violencias en contra de las mujeres son investigadas como violencia familiar.

El 68% de esos casi dos millones de casos, se clasifican por el delito de violencia familiar, es decir, un millón 158 mil 166 carpetas de investigación; y 553 mil 575, el 32% restante de los casos como lesiones dolosas. Y en este universo de casos, menos del 0.05% se clasificaron como feminicidio en grado de tentativa, es decir, sólo 781 agresiones contra mujeres fueron juzgadas como intentos de feminicidio en los últimos ocho años. 

La importancia de que exista una atención a las mujeres víctimas de violencia con perspectiva de género, es que si la víctima sufrió una tentativa de feminicidio y este se clasifica como tal, implicaría:

  1. La prisión preventiva oficiosa para el agresor.
  2. Que se llegue a una sentencia condenatoria en los juicios. 

En México, en los últimos ocho años se han dictado 5 mil 901 sentencias condenatorias por violencia familiar; 6 mil 410 por lesiones dolosas y por tentativa de feminicidio 182.  

¿Por qué es difícil acreditar la tentativa de feminicidio o el propio feminicidio?

La tentativa es una figura jurídica que sanciona una conducta cuando se tuvo la intención de cometerla. Esta debe cumplir con las circunstancias que por razones de género se establecen el Código Penal Federal: 

  1. Que la víctima haya sido incomunicada.
  2. Que se presenten lesiones o mutilaciones.
  3. Que existan signos de violencia sexual.
  4. Que hayan existido amenazas o agresiones previas.
  5. Que entre la víctima y el victimario haya una relación de confianza.
  6. Que el cuerpo de la mujer se exponga en una vía pública. 

Resulta complejo acreditar que el agresor tuvo la intención de asesinar a la víctima, pero cuando se demuestra que el victimario se detuvo por razones externas a él, como la intervención de un tercero, es posible demostrar la tentativa de feminicidio.  

Las leyes en México no están armonizadas en cuanto a la tentativa de feminicidio, ya que sólo los estados de Campeche, Durango, Nuevo León y Puebla, contemplan explícitamente el feminicidio en grado de tentativa, señalando las agravantes del castigo cuando se trata de agresiones por razones de género que no llegaron a la muerte.  

Los casos de feminicidio en grado de tentativa cuentan con una pena de uno a dos tercios de la sanción original por feminicidio. 

Debido a que no existe una homologación a nivel nacional de este delito, ante las autoridades legislativas se han presentado dos iniciativas para unificar el concepto de la tentativa de feminicidio, pero están congeladas, y las sobrevivientes en riesgo.  

En este caso, sobre la homologación de la tentativa de feminicidio, las opiniones están divididas. Por un lado existe un posicionamiento que apunta a que no tendría que existir la literalidad en las leyes locales, ya que sería algo reiterativo; y por el otro lado, quienes afirman que la ley debe ser literal, clara y reiterativa en estos casos para evitar las libres interpretaciones.

La justicia no es justa en la protección a las sobrevivientes de feminicidio.

De acuerdo con cifras del Banco de Datos de Información sobre casos de Violencia contra las Mujeres (Banavim) de la Secretaría de Gobernación, 107 mil 74 mujeres cuentan con órdenes de protección por casos de violencia extrema.

Por ejemplo, las órdenes de protección ejecutadas por policías municipales hacia mujeres,  muestran que: 53 mil 320 órdenes se han dictado en Jalisco, el estado con más desapariciones en el país, seguido de Quintana Roo con 8 mil 812 y Zacatecas con 5 mil 457. 

De acuerdo con la Banavim,Tamaulipas reporta que da protección a dos mujeres. En el listado de menos órdenes asignadas está Durango con 16, Aguascalientes con 20 y el Estado de México sólo asignó 55 medidas de protección, a pesar de ser una de las regiones más peligrosas para ser mujer, donde incluso se han emitido dos Alertas de Violencia de Género por el alto número de feminicidios y desapariciones.

El Estado no protege a las mujeres.

Connectas y Emmeequis solicitaron a todas las fiscalías del país información sobre los casos de feminicidio que ocurrieron mientras las mujeres contaban con una orden de protección. 

En los últimos cuatro años, las fiscalías registraron 23 feminicidios de mujeres que fueron asesinadas a pesar de estar al cuidado de las autoridades. Ellas habían denunciado agresiones cometidas en su mayoría por exparejas, con agravantes como violencia familiar, feminicidio en grado de tentativa, lesiones dolosas y amenazas.  

Las mujeres que se enfrentan a casos como estos, se enfrentan a una doble espiral de violencia: en primer lugar al tener que demostrar la agresión de su agresor y el intento de feminicidio, y en segundo lugar, la violencia institucional del sistema de justicia que las revictimiza, las invisibiliza y no las protege. Las ve como una carpeta de investigación más en sus archivos y en sus estadísticas. 

Con información de Emmeequis y Connectas.

Etiquetas

Artículos Relacionados

Back to top button
Close

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker