Cultura

¿Te acuerdas? Te compartimos algunos juegos callejeros muy tradicionales y retro

Por: Dulce García |

Culturalmente, cada época va reflejando tradiciones diferentes, y los juegos callejeros no son la excepción. Son algo que han ido pasando de generación en generación, aunque algo que sí ha cambiado, es que las generaciones anteriores gozaron de la convivencia entre pares en las banquetas de las colonias, las risas compartidas, los raspones y hacer vecindad; ahora con la pandemia se reduce a permanecer confinados y jugar videojuegos.

Por lo que aprovechando que este viernes es 30 de abril, dejamos algunos juegos que quizá podríamos recuperar ahora que pasamos más tiempo en casa y podríamos compartirlos en familia, sin importar si hay niños o no en casa.

Zapatito blanco, zapatito azul…

Este juego era muy de la primaria o de las tardes de juegos entre vecinos, se colocan los niños sentados en círculo con ambos pies hacia dentro mismo y se canta: zapatito blanco, zapatito azul, ¿dime cuantos años tienes tú?, a la vez que se van tocando las puntas de cada pie en el sentido de las agujas del reloj.

Las canicas

Este es un juego muy tradicional con un origen muy antiguo, probablemente se trate de uno de los primeros juguetes de la humanidad, aunque parece que ahora está en peligro de extinción. Con las canicas existe una infinidad de juegos que se pueden realizar, en todos se pone a prueba la habilidad matemática de los jugadores y la destreza con las manos.

La cascarita callejera

Se trataba de recrear un partido de fútbol, en el que con un par de botes o piedras se delimitaba una portería, en el mejor de los casos, había un balón,  y sino una botella de plástico vacía o rellena podía ser utilizada como esférico. Los equipos se escogían por turnos y todos eran árbitros. Generalmente estos partidos terminaban cuando los jugadores no aguantaban más o cuando las luces de la calle ya no les permitían distinguir la botella-balón.

El resorte

Para este juego se necesitaba de un resorte plano de tela de al menos unos tres metros, y por lo menos, tres participantes o ayudarse con unas sillas. El asunto era pisar o saltar el resorte con una coreografía específica, la complejidad aumentaba conforme la altura del resorte subía, incrementando la dificultad, así como los pasos determinados como el cerillo y la mantequilla a la altura de las rodillas, eran para el nivel experto.

Stop

Declaro la guerra en nombre de mi peor enemigo que es… y comenzaba la corretiza. Este juego consistía en dibujar con un gis un par de círculos, al interior se escribía la palabra Stop y en el otro se hacía una división dependiendo del número de participantes, cada uno escogía un país y se anotaba en su sección del círculo. Para empezar, todos ponían un pie dentro de su país, esperando que alguien lanzara la declaratoria de guerra. Si ese era el caso, el responsable tenía que brincar sobre el círculo de Stop antes de que sus compañeros corrieran más. Para ganarles tenía que adivinar a qué distancia exacta se encontraban medido en pasos, aquí era válido el paso de gigante o el de gallo gallina.

Con información de Cultura Colectiva y Redes sociales

Etiquetas

Artículos Relacionados

Back to top button
Close

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker