Economía y Finanzas

CFE otorgó 54 contratos a empresas mineras de Coahuila con antecedentes negros en su operación

Por: Dulce García |

A través de una investigación publicada por Proceso el pasado 22 de noviembre, se da a conocer que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dirigida por Manuel Bartlett, ha otorgado 54 contratos a compañías de Coahuila que están sancionadas y a otras que cuentan con un historial negro por la muerte de empleados, así como por operar en condiciones inhumanas, entre otras irregularidades.

“Los contratos son parte de los 54 asignados por la CFE a pequeños productores de carbón para alimentar las carboeléctricas “José López Portillo” y “Carbón II”, del municipio fronterizo de Nava, Coahuila”.

El empresario minero Eduardo Morales, a finales de octubre, usó como prestanombres a su hijo homónimo para obtener dos contratos de carbón con la CFE, por lo que pertenecen a este grupo de beneficiarios pese a su historial, otorgándole a “Carkim Industrial, SA de CV, un contrato por 20 mil 520 toneladas, un ingreso de 21 millones 224 mil pesos, y a Rodamientos y Equipos de Sabinas le asignó otro, pero sus montos se desconocen”.

Destaca que aunque oficialmente la asignación de contratos revisó las condiciones de legalidad de las empresas, la propia CFE identificó en buenas condiciones a 12 de las 54 empresas, 33 más tienen pendientes de cumplimiento, ocho están pendientes de aspectos fiscales, laborales, ambientales y de seguridad, y una más no tiene datos de registro porque acaba de firmar con la  paraestatal.

La Organización  Familia Pasta de Conchos (OFPC), al revisar la información oficial de las mineras avaladas por la CFE, ha revelado anomalías y negros antecedentes de las empresas participantes, por lo que Morales no sale bien librado.

El empresario Eduardo Morales y sus negros antecedentes de incumplimientos

En el año 2010, el señor Ramon Sánchez Arellano, murió tras romperse una pared y la acumulación de agua inundó las galerías de un “pocito” carbonero, ubicado en un área irregular, en el subsuelo, sin siquiera tener un nombre. En ese mismo incidente, el obrero Plutarco Ruíz Laredo, sobrevivió en el socavón una semana, sin comer, sin agua, a oscuras, por lo que pese a que sigue con vida, presenta daños físicos y psicológicos.

Eduardo Morales era el propietario del “Pocito Boker” en donde sucedió este incidente, que terminó por dejar inservible el sitio y fue clausurado, pero ese no es el único hecho atribuído a las malas condiciones laborales y de seguridad en las que emplea a sus mineros, ya que en 2012, mientras explotaba túneles viejos en desuso, con soportes desvencijados, 6 mineros murieron a unos metros del incidente de 2010.

Morales siguió operando en el negocio y sólo cambió la razón social de su compañía, pese a que en 2014 otros dos obreros del carbón perdieron la vida sepultados por un alud en unas cuevas cercanas a los siniestros previos.

En su haber, hay por saldo tres accidentes y nueve trabajadores muertos por condiciones inseguras en minas irregulares; que además dichas empresas no pagaron las indemnizaciones de ley.

Con información de Proceso

Etiquetas

Artículos Relacionados

Back to top button
Close

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker